Al principio de nuestro viaje los edificios son más viejos, de la ciudad antigua, de mármol. Cuando sales la ciudad en las afueras de las paredes antiguas del límite de la ciudad antigua, se puede encontrar edificios más simples, de ladrillo. Estos edificios son más uniformes y tienen un aspecto más moderno que los edificios más cerca del centro de Madrid. También se nota cambios en el tipo de calle que existe en estos sitios. En el centro, calles más anchas y amplias, a veces limpias. Las calles afuera de M-30 son estrechas. También el aparcamiento de los coches en el centro de cada calle es algo interesante, y había coches junto a junto y a veces en la acera.
La carretera que pasa por debajo del puente de Segovia se llama M-30. En la altura, hay una vista buena de la ciudad. Pasamos la capilla de San Isidro, se llama la ermita. El 15 de mayo es el día festival de San Isidro, el patrón de la ciudad. Se lo celebran en la Pradera de San Isidro las fiestas del santo. Cerca de la ermita se puede ver el río de Madrid, que se llama Manzanares.
También los apartamentos de esta zona son muy parecidos a unos apartamentos en la costa del oeste en los EEUU. Los árboles que se rodean el parque me parecen bastante jóvenes, con posiblemente 40 o 50 años. Y adelante, hay el estadio de Madrid Atlética, que es muy bonito.
Este recorrido fue interesante porque tenemos la oportunidad de ver una parte de la ciudad que no es muy parecida a las partes que se pueden encontrar en el centro de la ciudad. Pero sobretodo, no cambió mi impresión de Madrid de una manera profunda.
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